Comprar tebeos, una pasión inmortal

No importa cuántas generaciones pasen por el planeta, comprar tebeos siempre se mantendrá como una tradición inquebrantable. Los amantes de las historias, de los superhéroes, de los personajes cómicos que llevan una vida curiosa, de los relatos de amor y de todas aquellas situaciones cotidianas saben muy bien que estas publicaciones poseen un valor que jamás se pierde.

Y la mejor manera de demostrar que leer cómics sigue formando parte de la humanidad es la llegada de este mercado a las diferentes plataformas digitales. Páginas web, aplicaciones, blogs y cualquier otro espacio virtual han abierto sus puertas para recibir a este sector que está protagonizado por los verdaderos amantes de los tebeos.

En muchas ocasiones, son utilizados como un método diferente para aprender español o, simplemente, aparecen en esos momentos de ocio en los que provoca sumergirse en una realidad diferente. Los tebeos tienen un valor increíble en la literatura y mostrárselos a las nuevas generaciones es absolutamente beneficioso.Comprar tebeos

Cuatro títulos que marcaron un hito

El cómic en España ha tenido el privilegio de tener sagas maravillosas, buenas editoriales y autores que supieron marcar una diferencia en este mercado. A continuación, conocerás las cuatro historietas que demuestran que los españoles supieron conquistar a los fanáticos de esta lectura:

  • “Mortadelo y Filemón”, de Francisco Ibañez: esta caricatura reveló el poder de la pluma del famoso maestro de la viñeta. Los inverosímiles disfraces de Mortadelo y las reacciones coléricas de Filemón han llegado a las manos de los más pequeños de la casa por varias décadas.
  • “Capitán Trueno”, de Víctor Mora Pujadas: este es el símbolo por excelencia del cómic español de aventuras. El protagonista es un caballero que, acompañado por dos ayudantes, recorre el mundo para defender a los necesitados y hacer valer la justicia.
  • “Zipi y Zape”, de José Escobar: estos dos gemelos, uno rubio y otro moreno, lograron llenar de risas los rostros del ciudadano común. Las travesuras eran su especialidad, junto a otros amigos que contrastaban la narración.
  • “13 Rue del Percebe”, de Francisco Ibañez: de nuevo este maestro atrapó la atención de los lectores con las desventuras de una comunidad. La historia sucede en un edificio de cinco plantas, cada uno con sus propias verdades.

 

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