¿Es útil un testamento ológrafo?

Todos deseamos vivir muchos años y preferimos no pensar que siempre hay un final, por eso se suele dejar la redacción del testamento para más adelante. No encontrar tiempo para acudir a un abogado o un notario en muchas ocasiones no es más que una excusa. Cuando son los reparos los que impiden acudir a un especialista en herencias y testamentos una buena solución es redactar un testamento ológrafo.

Hay una frase popular que asegura que la vida da muchas vueltas y así es. Podemos vivir felizmente hasta los cien años, o no; podemos sufrir una leve cervicalgia por accidente de tráfico o perder la vida en el siniestro más absurdo. Nunca se sabe qué va a ocurrirnos en los siguientes minutos de nuestra vida, por eso, conviene dejar bien atado un asunto que puede acabar con la paz familiar, como es la herencia.

La muerte sigue siendo para muchos un tema tabú o algo desagradable de tratar, pero ahí está. Por ello no hay que taparse los ojos y pensar que algo tan simple y rápido como un testamento evitaría infinidad de problemas a las personas que más queremos y que deben heredar nuestros bienes cuando ya no estemos.

Requisitos para redactar un testamento ológrafo

Realmente no se necesita mucho para redactar un testamento ológrafo. No es lo habitual y finalmente será un juez si determine su validez o no, pero al menos es una expresión de nuestras últimas voluntades.

En primer lugar, el testamento tiene que estar por completo escrito a mano, desde el principio hasta la firma. Es necesario evitar tachones y enmiendas, lo mejor es hacer un borrador, si se prefiere en el ordenador, y luego escribirlo en folios en blanco. Y muy importante es que esté fechado, puede que la persona decida corregirlo o modificarlo y haya versiones posteriores que invalidarían el primer testamento.

Con estos requisitos en mente, lo que hay que hacer es exponer con precisión y la mayor claridad posible a qué personas se dejan los bienes y cuáles en concreto a cada uno de los herederos.

Tras ello, el testador decide si guarda él el testamento o lo entrega a otra persona para su custodia. Ese el principal riesgo de este tipo de testamentos, que si no están bajo la custodia adecuada, tal vez nunca llegue a saberse que existen.

Otro inconveniente es que son más fáciles de impugnar, se puede alegar que la letra no corresponde al fallecido y habrá que demostrarlo. Por otra parte, si no se tienen conocimientos legales es fácil cometer errores e incumplir aspectos legales que invalidarían el documento. Pero, en cualquier caso, siempre será mejor hacer un testamento de este tipo que no hacer ningún documento en el que se recojan las últimas voluntades.

 

Cervicalgia por accidente de tráfico: Los accidentes de tráfico

El parte amistoso

Cuando una persona se ve involucrada en un accidente de tráfico como conductor, después de haber superado el primer sobresalto y si no se tiene ninguna lesión, como por ejemplo; cervicalgia por accidente de tráfico, hay que intentar alcanzar un acuerdo amistoso con la otra parte involucrada en el accidente, es decir, con el conductor del otro vehículo. Esto se va a conseguir gracias a cumplimentar un parte totalmente amistoso que van a facilitar todas las compañías aseguradoras para no tener que llevar a ningún tipo de enfrentamiento legal. Este tipo de partes se suele dar cuando se da un accidente en el que solo ha habido daños materiales.

El acuerdo amistoso solo va a ser posible cuando las dos partes estén de acuerdo con las condiciones y con la persona que ha provocado el accidente. Sin embargo, no siempre va a ser posible estar de acuerdo respecto a la culpabilidad, por lo tanto, en estos casos, hay que llamar siempre a los servicios de emergencias o a la policía. El objetivo va a ser que, los cuerpos de seguridad investiguen las causas del accidente o del siniestro y que determinen quién ha sido el culpable principal, así como determinar los daños materiales y los daños personales. En mucho casos, hay que llamar también a abogados accidentes tráfico para saber como actuar en algunos casos.

El atestado

La policía se encargará de elaborar un atestado. Esto es un documento que va a servir como prueba principal en caso de que haya un juicio y también de cara a la aseguradoras de ambas partes. En este documento se debe incluir quién ha sido el principal causante del accidente, así como otros datos relevantes de la investigación.

 

Los testigos

Hay que tener en cuenta que, algunas veces, la personas que están involucradas en un accidente de tráfico no van a ser muy amables. Por lo tanto, en el caso de que la otra persona niegue la colaboración para resolver todo el entramado, hay que intentar conseguir todos sus datos para que no haya ningún problema luego. También hay que intentar tomar los datos de las personas que hayan visto el accidente, es decir, de los testigos presenciales que hubiera en el momento del siniestro.

El parte médico

En último lugar, en el caso de que haya lesiones de cualquier tipo, hay que acudir siempre al hospital o al médico de urgencias. Esto va a significar que, cuando se acuda a alguno de estos centros, se obtendrá un parte en donde aparecerá todos los datos relevantes acerca de sus lesiones, así como otros datos importantes, como por ejemplo; la hora de internamiento, si ha precisado una intervención médica o si ha recibido puntos para sus lesiones.